lunes, 18 de mayo de 2009

¿Cómo compras un bastón para volante?

La adquisición de un bastón para volante o pedal regularmente es una compra de bajo involucramiento. Siendo que es un aditamento extra para reducir la posibilidad de que el auto sea robado, pero que no ofrece mayores posibilidades de diferenciación entre una marca y otra, como podría ser el caso de una alarma para automóvil.

Lo siguiente es la descripción del proceso de compra de un bastón para volante que experimentó un vecino.

Esta persona acababa de adquirir un vehículo, el cual ya contaba con alarma, pero él tenía la creencia que ponerle un bastón de volante a su coche disminuiría las posibilidades de ser robado en comparación con otro carro que no lo tuviera.

Esta idea se la había formado a partir de conversaciones, donde la gente mencionaba que al añadirle más elementos de protección a un coche disminuían las posibilidades de ser robados.

Enseguida tuvo oportunidad, se dirigió al centro comercial más cercano, específicamente a la sección de accesorios automotrices y encontró tres marcas diferentes. Para esto, él no preguntó a nadie donde habían comprado sus bastones, ni hizo investigación alguna sobre las características de los mismos.

Miró los precios, y pensó que a mayor precio, mayor calidad y protección. Así que decidió comprar el más caro. Tampoco requirió de información por parte de los empleados de la tienda.

Otra persona pasó por un proceso similar, pero al llegar a la tienda se dio cuenta que había no sólo bastones para volantes, sino también para pedal. Siendo estos últimos más baratos.

Al considerar que prestaban el mismo servicio ambos tipos de bastones, decidió comprar el bastón para pedal por tener un precio más bajo.

Como leemos en las líneas anteriores, el hecho de comprar un bastón para volante (o pedal) no requiere de mayor información. Las personas llegan a cualquier tienda de autoservicio y sin mayor asesoramiento adquieren alguno, no importando marca o especificaciones.

¿Cómo compras una alarma para tu casa?

La adquisición de una alarma para la casa es una compra que en mi opinión debería de ser de alto involucramiento, siendo que el servicio debe reunir toda una serie de requisitos para dar una protección real al comprador. Por lo que se requiere de un análisis serio fundado en información confiable.

Los siguientes párrafos son la descripción del proceso de compra que experimentó un compañero de trabajo al comprar la alarma para su casa.

Los motivos para comprarla fueron dos: el incremento de los índices de violencia reportado en los medios y algunos incidentes ocurridos en su colonia. En otras palabras, se sentía inseguro.

Hizo una búsqueda de información sobre alarmas, para ver las características, ventajas de cada una, y el precio. La búsqueda le tomó tres semanas, pero después de hacerla se dio cuenta que comprar solamente el equipo no era suficiente. En el caso que alguien entrará en su casa, de todas maneras él seguiría estando en una situación de indefensión.

Por esta situación decidió que buscaría una compañía que no sólo le proveyera el equipo físico, sino que le ofreciera un servicio de respuesta en caso de ocurrir un incidente.

Para identificar una compañía que ofreciera un servicio integral, preguntó entre sus familiares si tenían un servicio de este tipo y, en caso de tenerlo, cuál había sido su experiencia.

Resultó que todos sus familiares con este servicio, se los proveía la misma compañía, y lo recomendaron ampliamente.

La compañía recomendada le hizo una demostración de como funciona la alarma, el tiempo de respuesta, los planes de servicios, costos, entre otros más.

A él le pareció muy bueno el servicio y el costo lo considero acorde al mismo.

En este caso, el consumidor fue quien identificó él mismo que producto en específico necesitaba. La recomendación familiar fue fundamental para elegir la compañía a contratar, aunque es claro que si él creyera que el producto no cumpliría con las expectativas que tenía no lo hubiera comprado, y hubiera continuado buscando proveedores.

viernes, 6 de marzo de 2009

Resultados de la Encuesta de Cultura Ciudadana e implicaciones - 3

En comparación con los habitantes de otras ciudades latinoamericanas, los chilangos son los que menos confían en las instituciones, registrando los niveles de confianza más bajos los siguientes grupos: jueces, sindicatos, funcionarios públicos, legisladores y, en últimos lugar, políticos.
Siguiendo con las comparaciones, los habitantes de la Ciudad de México son menos afectos a celebrar acuerdos, y también son los que menos confían en que sus conciudadanos respetarán los acuerdos. Un tercio de los encuestados se inclina por solucionar sus problemas a través de cualquier otra vía antes que celebrar un acuerdo.
Otra conclusión interesante de la encuesta es que los habitantes de la Ciudad de México tienen disposición para corregir a los otros, pero no para ser corregidos. Esto nos confirma que somos guiados en nuestro comportamiento por nuestros propios valores y creencias, y no por la ley, porque que creemos que nosotros estamos en lo correcto y justo, y los otros no.

Si juntamos todos los hallazgos de la encuesta, es claro, al menos para mí, que una parte de los habitantes de la Ciudad de México no tiene una cultura del respeto a la ley, justifica conductas ilegales o censurables socialmente de acuerdo a su propia concepción de justicia y de lo correcto. También tiende a justificar la violencia en diversas circunstancias, y una parte significativa no celebra acuerdos, una combinación altamente peligrosa para la convivencia pacífica.

Resultados de la Encuesta de Cultura Ciudadana e implicaciones - 2

¿Cuáles son las razones por la que los habitantes de las Ciudad de México justifican la desobediencia de la ley?
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Las razones más mencionadas son: ayudarle a la familia (40%) y única forma de luchar públicamente contra una ley o régimen injusto (44%). En menor mendida se mencionan: responder una ofensa al honor (29%), única manera de alcanzar sus objetivos (25%) y bastante seguro de no ser castigado (19%).
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Esto nos parecería indicar que una parte de la población estaría dispuesta a delinquir si no hay alguna otra manera de mantener a sus familias. También parecería indicar que ante la gran desigualdad y escasez de oportunidades, las personas estarían dispuestas a tomar el crimen como único medio de obtener recursos. Además, una buena porción de la población piensa que es más importante la justicia que el cumplimiento de la ley, el problema es que la justicia es algo subjetivo que está determinado por los valores de cada persona.
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Creo que es claro que en México hay varios factores que empujan a la gente a delinquir, pero tambiés es evidente que en México es más importante lo que uno cree que obedecer la ley. Una mezcla explosiva, no cree?
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Con respecto al uso de la violencia, los habitantes de la Ciudad de México la justifican en los siguiente casos:
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Ayudarle a la familia (30%), única forma de luchar públicamente contra una ley o régimen injusto (23%), responder una ofensa de honor (20%), única manera de alcanzar sus objetivos (7%), bastante seguro de no ser castiga (6%), defender creencias religiosas (5%), obtener beneficios religiosos (5%).
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Es natural que la gente apruebe el uso de la violencia para proteger a su familia y en defensa propia. Hay que recordar que la violencia no tiene justificación casi en ningún caso, sin embargo, algunos habitantes de la ciudad la justifican en diversas situaciones, lo cual es sin duda preocupante.

Análisis de los resultados de la Encuesta de Cultura Ciudadana e implicaciones - 1

A continuación lo que haré será presentar algunos de los resultados que, en mi opinión, nos ayudarán a enteder porqué nosotros, como sociedad, somos responsables, en buena parte, de la situación de inseguridad que está viviendo el país, aunque hay que tener en cuenta que la encuesta sólo aplica a la Ciudad de México. Ésto lo haré en varias entregas.
Empecemos por saber que es lo que norma y regula la conducta de los habitantes de la ciudad de México, de acuerdo a la encuesta estos son los factores que más influyen en su conducta:

El placer con cumplir con la propia conciencia – 60%
Temor a la multa o la cárcel – 12%
Reconocimiento social, aceptación – 10%
Admiración a la ley – 7%
No sabe / no contesta – 5%
Temor a la culpa – 4%
Temor a la censura o rechazo social – 3%

Es claro, que para una parte importante de los habitantes de la Ciudad de México los factores que determinan en mayor medida su comportamiento son sus valores y sus creencias. Tanto el castigo penal como el reconocimiento social tienen cierta importancia, pero muy lejos del principal motivo. El hecho de cumplir la ley por cumplirla es un factor aun más ajeno a la mayor parte de la población de la ciudad.

Estos resutados nos parecen indicar, que gran parte de la población de la Ciudad de México se comportará de acuerdo con sus valores, no importando si su conducta es ilegal o legal, si es aceptada o rechazada socialmente.

Un caso que ejemplifica perfectamente este fenómeno, no sólo a nivel de la Ciudad de México, sino a nivel nacional, es el desafuero contra López Obrador ocurrido hace algunos años. De acuerdo a varios especialista López Obrador estaba violando la ley porque desacató un falló de la autoridad judicial; sin embargo, una buena parte de la población lo apoyaba y pensaba que era injusto el proceso de desafuero. Es claro que la posición de la gente se guiaba por lo que creía que era justo y correcto de acuerdo a su concepción de justicia, no por si era ilegal o no.

Entonces imagínense una sociedad con un alto grado de descomposición social, donde la gente no tiene respeto por la ley y el bienestar de sus semejantes, donde es normal “chingarse” al prójimo con tal de conseguir sus objetivos, además de que su comportamiento se regule de acuerdo a sus valores. Ya se imaginó esa sociedad, se parecere a la nuestra?

Encuesta de Cultura Ciudadana

Encontré un documento que resume los resultado obtenidos de " La Encuesta de Cultura Ciudadana", trabajo que trata de dar información sobre la posición de los habitantes de la Ciudad de México en temas como respeto a la ley, uso de la violencia, seguridad, confianza institucional, acuerdos, regulación mutua y tolerancia.
La encuesta se llevó a cabo en 2008 y las entrevistas fueron realizadas en las viviendas de las personas. La muestra considero 2500 personas de 14 años o más de la Ciudad de México, se consideraron tres diferentes estratos sociales: alto, medio, bajo. El proyecto fue apoyado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Gobierno de la Ciudad de México, éste último también lo financió; la encuesta fue aplicada por la empresa Parametría.
Al observar los resultados de la encuesta creo que se darán cuenta que los habitantes de la Ciudad de México no siempre estamos dispuestos a respetar la ley, y que bajo ciertas circunstancias justificamos la violación de la misma. En posteriores comentarios vamos a discutir algunos de los resultados, por lo mientras échenle un ojo en el siguiente link:


http://www.jovenes.df.gob.mx/biblioDocs/02informacion/culturaciudadana.pdf

miércoles, 4 de marzo de 2009

Una historia de tantas

Cuando una conocida me contó esta historia me dejo muy sorprendido y preocupado, y creo que a ustedes también los dejará con un sentimiento de preocupación.

Esta persona es psicóloga y trabaja en una escuela primaria pública ubicada en el oriente de la Ciudad de México, en una zona con altos índices delictivos. Ella atiende a los niños que tienen problemas de aprendizaje y conducta, y trata de encontrar las razones de ello.

Un día le mandaron un niño de siete u ocho años que estaba soñoliento todo el día, incluso, se llegaba a dormir en clase y, por supuesto, su desempeño era muy pobre. Después de varias charlas y ganarse su confianza, el niño le contó que dormía muy poco porque se acostaba hasta muy tarde ayudando a su mamá a terminar su trabajo. Ella le preguntó que tipo de trabajo tenía su mamá, y el niño respondió que se dedicaba a vender unos sobres muy pequeñitos de papel que estaban rellenos de un polvo blanco, como talco, llamado cocaína. Y después le preguntó que cómo le ayudaba a su mamá, y el niño dijo que él le ayudaba a preparar los sobrecitos.

Esta es una de varias historias que me ha contado, donde los niños van creciendo con el delito y la violencia a su alrededor. Lo preocupante es pensar en que se van a convertir estos niños en algunos años, si desde pequeños les es natural que sus padres cometan actos criminales. Por ejemplo, el niño de nuestra historia, seguramente terminará en las calles vendiendo droga, o consumiéndola, al fin y al cabo para él es normal desde ya.