miércoles, 25 de febrero de 2009

¿Somos corresponsables por los altos índices delictivos en México?

Podríamos decir que hay tres diferente conjuntos de reglas y normas que regulan nuestro comportamiento o nuestra conducta, el primero es la ley que determina que conductas son aceptadas legalmente, el segundo es la cultura que norma que comportamientos son aceptados socialmente, y el último es la moral que regula la conducta de cada individuo (Mockus y Corzo, Análisis Político No. 48, 2003). Es deseable que ley, cultura y moral estén alineadas, hasta cierto punto, evitando que comportamientos y conductas ilegales sean aceptados cultural y/o moralmente. Sin embargo, la ley no puede, ni debe, tratar de regular todos los aspectos de la convivencia humana, así que las reglas y normas en el ámbito cultural y moral son en gran parte responsabilidad de nosotros mismos, es nuestro deber alinear nuestra cultura y nuestra moral con la ley, aunque eso no quiere decir que la ley no deba evolucionar para reflejar los cambios culturales que las sociedades experimentan así como las modificaciones de los valores morales de sus integrantes.

Cuando una sociedad experimenta un desacoplamiento entre ley, cultura y moral, es lógico que las conductas y comportamientos ilegales aumenten, en otras palabras, que incrementen los índices de actos delictivos. Lo que nos llevaría a preguntar, ¿será que en México hay un fuerte divorcio entre lo permitido legalmente y lo aceptado social y/o moralmente? Si la respuesta es afirmativa, entonces nosotros tenemos gran parte de responsabilidad por la situación de inseguridad que vive el país.

2 comentarios:

  1. Independientemente de la evolución o no de los conjuntos de reglas comentados, existe una vacio muy grande en el tema ejecución. ¿De qué serviría, como es la situación actual de México, modificar, revisar o "evolucionar" una ley si no se aplicará adecuadamente?.
    Un ejemplo palpable es, la forma de manejar en México. Aqui no se respeta mucho la señalizaciones viales, los límites de velocidad, las restricciones para estacionar, los pasos peatonales e incluso, pero en menor medida, las luces de los semáforos sin embargo aquellas personas que han tenido la oportunidad de manejar en Estados Unidos, podrán haberse dado cuenta que la conducta del conductor cambia de un país a otro. ¿Será que así será más aceptado socialmente?. ¿Será que la moralidad le pesa más en uno que en el otro país? ¿Será que se vuelve más educado? ó ¿Será que sabe que las reglas son más estrictas y existe mayor posibilidad que lo multen, y lo multen en serio?.

    Creo que muchas de las veces influye más el tema impunidad, lo que vuelve más atractivo al delincuente seguir cometiendo fechorias, pues sabe que las posibilidades que lo atrapen son pocos, si acaso lo atrapan, que lo procesen jurídicamente son menores aún. Estoy convencido que esta supuesta persona no está debatiendo internamente el tema de la discordancia entre las leyes, la cultura ó la moral, él ya tomó su decisión desde tiempo atrás y eso sí afecta la inseguridad de nuestro país

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  2. Francisco, el punto es porque muchos mexicanos deciden tal fácilmente dedicarse al crimen, más allá de las posibilidades de ser castigados. En el colmo de las situaciones, ni siquiera tienen temor de la censura social, porque saben que sus familias los seguiran aceptando, o en el caso de los narcos, la población los quiere y los admira. Eso es más que sólo impunidad

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