Cuando leemos las opiniones de los especialistas sobre temas de seguridad, muchos coinciden que la impunidad es el principal factor que está detrás de los altos índices delictivos que se observan en nuestro país. En México, el índice de impunidad es de 98.75% (CIDAC, 2008), lo que en términos prácticos significa que por cada 100 delitos denunciados, sólo se castiga uno. Los especialistas argumentan que entre menor es el riesgo de ser castigado por cometer un delito, entonces más personas van a decidir realizarlo, sobre todo si hay condiciones como las que mencioné en uno de los comentarios anteriores: desigualdad económica, desempleo y bajo nivel educativo.
Lo anterior nos siguiere que las personas analizan la relación costo/beneficio de cometer un delito, si ésta es positiva entonces las personas lo llevarán a cabo. Lo que es una explicación bastante lógica y convincente de la situación de inseguridad que vivimos en México. Sin embargo, detrás de las ejecuciones masivas con decapitaciones, los asesinatos y las violaciones de mujeres, el abuso de menores, entre otros muchos, hay algo más que un simple análisis costo/beneficio. La crueldad con que los criminales realizan sus actividades parece indicarnos que no tienen valores, o que los que tienen son muy diferentes a los que supuestamente tenemos el resto de la población.
Lo anterior me ha llevado a hacerme varias preguntas: ¿por qué en México producimos tantos individuos a los que les es tan fácil decidir cometer un delito y, sobre todo, realizarlo con una dosis de violencia extremadamente alta?, ¿qué hemos estado haciendo mal en la formación que le damos a nuestros hijos?, ¿qué valores les estamos transmitiendo en la familia?
Lo anterior nos siguiere que las personas analizan la relación costo/beneficio de cometer un delito, si ésta es positiva entonces las personas lo llevarán a cabo. Lo que es una explicación bastante lógica y convincente de la situación de inseguridad que vivimos en México. Sin embargo, detrás de las ejecuciones masivas con decapitaciones, los asesinatos y las violaciones de mujeres, el abuso de menores, entre otros muchos, hay algo más que un simple análisis costo/beneficio. La crueldad con que los criminales realizan sus actividades parece indicarnos que no tienen valores, o que los que tienen son muy diferentes a los que supuestamente tenemos el resto de la población.
Lo anterior me ha llevado a hacerme varias preguntas: ¿por qué en México producimos tantos individuos a los que les es tan fácil decidir cometer un delito y, sobre todo, realizarlo con una dosis de violencia extremadamente alta?, ¿qué hemos estado haciendo mal en la formación que le damos a nuestros hijos?, ¿qué valores les estamos transmitiendo en la familia?
PEDRO, ALGUNAS PEQUEÑAS OBSERVACIONES:1.LOS CASOS DE BESTIALIDAD EN LA EJECUCION DE UN CRIMEN NORMALMENTE OBEDECEN A QUE SON COMETIDOS POR DELINCUENTES PROFESIONALES INTEGRANTES DE BANDAS DEL CRIMEN ORGANIZADO. ES DECIR, EL DELINCUENTE COMÚN TIENE OTROS INTERESES INMEDIATOS DISTINTOS A ASESINAR CON SAÑA. ADEMÁS Y EN ALGUNOS CASOS TAMBIÉN, LA SAÑA OBEDECE A LA MOTIVACIÓN DEL CRIMINAL. POR EJEMPLO: EL MARIDO ENGAÑADO QUE MATA AL ADVERSARIO SUELE HACERLO CON SAÑA Y; 2. CREO QUE TUS ULTIMAS OBSERVACIONES MERECEN MÁS ESPACIO PARA COMENTAR, PERO CREO QUE EN GENERAL Y ENTRE MUCHAS OTRAS COSAS, NO ESTAMOS TRANSMITIENDO A NUESTROS HIJOS EL TEMOR Y EL RESPETO A LA AUTORIDAD Y A LA LETRA Y ESPIRITU DE LA LEY, ASÍ COMO TAMPOCO LES ESTAMOS TRANSMITIENDO UNA FÉ, CUALESQUIERA QUE ESTA SE LLAME, EN UN ORDEN SUPERIOR.
ResponderEliminarEstimado CiudadanoKane, eso es precisamente mi argumento, que nosotros mismos estamos creando a toda una generación de personas que no tienen el mínimo respeto por la ley y completamente indolentes. Lo lamentable, es que mucha gente se niega a aceptarlo, creen que el problemas es completamente externo, que la corrupción de las autoridades y la impunidad explica todo.
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